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miércoles, 3 de febrero de 2010

A Mozart, de uno de sus dolientes - Aquiles Nazoa



A Mozart de uno de sus dolientes

Mozart, con tu peluca estrellada por el rocío, con tu solemne cara de tonto,
con tus lindos zapatos de papel plateado
y tu piano como una gran caja de chocolaticos recién abierta,
Mozart, pequeña gota de perfume sobre mis párpados,
con tu niñez de oro paseándose por entre deslumbrantes espejos,
Mozart, mi pobre niño prisionero de las magníficas vitrinas,
mira, Mozart, a nadie la falta Dios en este mundo,
y yo soy entre los dos o tres voluntarios que ese día asistieron a tu deplorable funeral,
tal vez el único en saber dónde fue por fin que te enterraron.
No venderé ese secreto por menos de un centavo,
no se lo confiaré a nadie salvo que me remunere la moneda de oro que insistentemente me reclaman los empresarios de pompas fúnebres por el miserable ataúd comprado a crédito en que te depositaron para enterrarte secretamente como un tesoro de diamantes.

Aquiles Nazoa

sábado, 5 de diciembre de 2009

Mariposa



foto: Rogelio Guzmán


El circo de la Mariposa:
Director: Joshua Weigel
Executive Producer: Nathan Elliott
Executive Producer: Jon and Esther Phelps
Executive Producer: Bob Yerkes
Associate Producer: Natalie Burkholder





Mariposa - Liuba María Hebia


Mariposa - Pedro Luis ferrer


Mariposa de alas rotas - Katia Cardenal


Mariposas - Silvio Rodríguez

MARIPOSA DE OTOÑO

La mariposa volotea
y arde —con el sol— a veces.

Mancha volante y llamarada,
ahora se queda parada
sobre una hoja que la mece.

Me decían: —No tienes nada.
No estás enfermo. Te parece.

Yo tampoco decía nada.
Y pasó el tiempo de las mieses.

Hoy una mano de congoja
llena de otoño el horizonte.
Y hasta de mi alma caen hojas.

Me decían: —No tienes nada.
No estás enfermo. Te parece.

Era la hora de las espigas.
El sol, ahora,
convalece.

Todo se va en la vida, amigos.
Se va o perece.

Se va la mano que te induce.
Se va o perece.

Se va la rosa que desates.
También la boca que te bese.

El agua, la sombra y el vaso.
Se va o perece.

Pasó la hora de las espigas.
El sol, ahora, convalece.

Su lengua tibia me rodea.
También me dice: —Te parece.

La mariposa volotea,
revolotea,
y desaparece.

Pablo Neruda

lunes, 25 de mayo de 2009

Sobre salvajes - Gustavo Pereira

Curiapo, Delta Amacuro, Foto: Pablo García

Sobre Salvajes

Los pemones de la Gran Sabana llaman al rocío
Chiriké-yeetakuú, que significa Saliva de las estrellas;
a las lágrimas Enú- parupué, que quiere decir Guarapo
de los Ojos, ya al corazón Yewán-enapué: Semilla del
Vientre. Los waraos del delta del Orinoco
dicen Mejokoji (El Sol del Pecho) para nombrar al alma.
Para decir amigo dicen Ma-jokaraisa: Mi Otro Corazón
Y para decir olvidar dicen
Emonikitane, que quiere decir Perdonar.
Los muy tontos no saben lo que dicen
Para decir tierra dicen madre
Para decir madre dicen ternura
Para decir ternura dicen entrega

Tienen tal confusión de sentimientos
que con toda razón
las buenas gentes que somos
los llamamos salvajes.
Gustavo Pereira

Génesis - César Rengifo


Génesis

Al principio fué el silencio...
el Hombre,
lo que sería el Hombre,
yacía disperso en el fondo de las cosas.
El fuego,
el agua,
el musgo,
inmóviles estaban.

¡Por eso al principio fue el silencio!
y en el silencio,
en ese vastísimo,
sordo,
gris silencio,
dormían también las voces
y todas las palabras
que habrían de pronunciarse.

¡Por eso al principio fue el silencio!
no había árboles, ni pájaros,
ni peces había...
ni espigas había...
ni escorpiones había...

Sólo estaba el mar, quieto,
sin olas,
y arriba el cielo, cielo, cielo...
solamente el cielo.
El cielo solamente arriba estaba.
Entonces ningún ruido existía.
Ni el agua, ni en las sombras.
Nada se agitaba.
Ninguna cosa tenía su sonido...
sólo el silencio abarcaba toda la obscuridad,
y la obscuridad misma era el silencio.

Todo estaba inmóvil,
callado,en suspenso...
pero la obscuridad,
y el cielo,
y la vasta tierra solitaria,
y las aguas plomizas
desearon el amor...
el amor de la luz,
de las tormentas,
del gérmen...
y todo comenzó a agitarse.
Y el cielo, y la tierra y las aguas
se conmovieron...
¡Y vino la claridad!
Una inmensa claridad vino,
y en el centro de ella,
caminaba lento, sobre la tierra ya,
el Hombre...
y el Hombre dijo su palabra,
y proclamó su grito.
Y nunca más fue el silencio
sobre la vastedad del mundo.
Pero el Hombre recuerda,
a veces,
que al principio fue el silencio.

César Rengifo

lunes, 12 de enero de 2009

Irakundos - Richard Terán

Ilustración: Ben Heine

LABERINTO
laberintos son signos donde pierdes la muerte,
te preguntas si vas en la dirección correcta
entras en pánico y se escapan tus ojos
se enfurece la vida, te golpea en asalto
se llenan de raíces los caminos perdidos
que se tejen de arañas atrapando el hastió
no se si sigo dentro
me siento perseguido
es mas que una aventura sin un halo de aliento
desvanecen mis huesos
mi cuerpo esta vacio
son sudores que corren desbordando en olvido
laberintos son signos esperando ser libres…

IRAKUNDOS
Desolados,
Dislocados, desesperados
vienen reventando entre las multitudes
sedientas de sangre,
se pasean los niños entre todas las tumbas que están por todas partes
y no encuentran sus brazos, ni sus ojos , ni sus manos,
en la búsqueda a rastras
van despertando voces
y los llantos se apagan cuando se ahoga el dia
me estremece lo oscuro y también los patriotas,
dislocados y yermos ,
con el hambre vacía
se robaron las cruces con que cuentan los muertos
espoletas sin vida en la sangre crujiente
las chatarras son masa en la tierra sagrada
solo el humo me ampara, pero la rabia vive.


CI -VILES
Bush,
Hoy me buscas entre las armas desordenadas
De los hijos de puta que mataron a Irak.


MAMBRÚ

Perros despreciables, criminales en marcha
Que apuntando a mis ojos se hacen fuego en mi boca,
No ven que soy un niño que se anida en la patria
No golpeen con sus botas mis heridas sangrando
No despierten los muertos!
No ven que son mis padres!
Escupieron mis ganas pero sigo viviendo
No se lleven lo poco que hoy he mendigado
Ni me quiten la fuerza que sigue en mi conciencia,
Ya no juego con armas, ni bombardeo en broma
No levanto mis manos pues rendirme no puedo
Ni corro de los perros porque estoy mutilado
Pero mi sangre corre en lo digno del pueblo..




FRAGUA
Miserables rugidos en la muerte despiertan
cuando me atan de manos y me matan dormido
cuando caen sobre rocas mis hermanos dolidos
y se cierran los ojos de la patria y sus hijos

Le recorro las venas a los pájaros vivos
y la tierra agradece a este cuerpo sufrido
que va fraguando penas y florece en el trigo
de los pueblos que escuchan sin creer en olvidos

Repartiré mi miedo, para que haya testigos
que los gritos que escapan con un halito frio
son torturas latentes a los viejos y niños
que caminan marcados sin temor, sin destino

Ni una gota de sangre para los enemigos
no más llanto y dolor pues aun no han vencido
entregare mi cuerpo a los verdes olivos
y cantare victoria por todos nuestros hijos.




GOTAS DE SANGRE

Me lastima
la vida
al saber que
no he muerto
Pues me siento distante
Sin libertad
Ni precio
La soledad ……………………………………………………………………… Me hostiga
Me hostiga,…………………………………………………………………….. El pensamiento
Ya no recuerdo
A nadie
Ni a ustedes
ni a los nuestros
vagando
entre las minas
todavía
me encuentro




En estos días de guerra he preferido
Sentarme sobre los techos
De mi comunidad
A esperar que una
Bomba
Me envíe al infinito,
Total?
Ya he perdido mis ojos…

viernes, 3 de octubre de 2008

Noches de Andar -Rafael "Yuca" González


Ilustración: Carlos Paéz Vilaro

Final de labores, comienzo de la noche

Quiero no hacer nada, sólo mirar

Sentarme y conversar, reírme y beber el frío

Pero siempre me iba, al final me iba

Las manos me miraban de nuevo

Durante el día y ahora en la noche

Siempre apuntando hacia la precisión

Es una lucha de día y de noche

Yo quiero decir, ellas también

Las reto a desobedecer el momento

Y busco un refugio en la gente

Nadie ve nada y me distraigo

Espero que me encuentren

Y sólo el tiempo me acompaña

Dejo que vaya conmigo sin correr

Las manos me apuran a volar

Y las retengo y las suelto

Se enredan entre las cuerdas

A veces más la derecha

A veces más la izquierda

Espero que la voz me cante

Busco hacia dónde va

Y la sigo y sigo

Suelto las manos y les dejo la voz

Me aíslo y los dejo a todos

Vuelvo para el final

Y decido marcar los tiempos

Los desobedezco a todos

Y continúo, busco entre rostros

Me calmo y abandono el lugar

Busco la música para mí

Las manos hacen lo que quiero

Y es como un trago deseado

Que se disfruta largamente

Y voy sintiendo las horas finales

En la noche de un extenso día

De manos que me guían

Me absorben, me señalan

Y me piden que las deje descansar.

lunes, 17 de marzo de 2008

Carlos Augusto León

Ilustración: Mario Salgado

También en mí amanece,
el pulso se acelera.
¿Otro sol nace adentro,
a tiempo que el de afuera
e ilumina las células,
hace más claro
el correr de la sangre,
como afuera,
el otro
hace visible el correr de los ríos?
¿Y hay también, adentro,
pájaros que cantan,
árboles que despiertan,
aire que ilumina?
Como quiera que sea,
también en mi amanece.
El pulso se acelera.


Una gota de agua
que cuelga en la punta
de una hoja verde:
en ella casi
toda la poesía.

Grande y pequeños

Encontré tan pequeños a los "grandes",
en cambio vi que eran
tan verdaderamente grandes los "pequeños".
El "ilustre escritor", sólo un pobre hombre,
el "notable poeta" limitado,
mirándose embebidos largamente
a un espejo de aumento.
¡Y qué decir del rico miserable,
de su pobre universo,
de su mundo
de flores sin aromas,
de pájaros sin canto, de mujeres
sin verdadero amor, en donde todo
apesta a metálicas monedas;
de su espíritu, en fin, amonedado!
Ví al "político" plantarse ante los otros,
diciéndose expresarlos y mostrándose
como acabado ejemplo, tan vacío,
apenas con sus tres o cuatro ideas
sin cesar repetidas en engaño.
¡Qué pequeños los grandes!
Pero en cambio
he encontrado de pronto un carpintero
anónimo perdido entre sus gubias,
sus formones y escoplos, sus cepillos;
he conocido más de un obrero
petrolero, textil, o aquí en la imprenta,
en cuya vida dura, sustantiva,
a quien nadie endilgó sus adjetivos
raudos, altisonantes,
en cuya vida escasa de monedas
brillaba limpio el Hombre,
en cuyo mundo
aún era flor la flor,
aún los pájaros
inauguraban brillantes su alborada
y la mujer amaba tiernamente
y era amigo el amigo,
el camarada. Y dije: Es cierto,
son verdaderamente grandes
los pequeños.

martes, 11 de marzo de 2008

La Alegría de querer - Jairo Aníbal Niño



TU CABELLO ES UNA
BANDA DE CHUPAFLORES


Tu cabello es una banda de chupaflores,
tu cara es un espejo mágico,
tu sonrisa es un gol olímpico,
tu mirada es un 5 en álgebra,
tus manos son un par de mariposas,
tus pies dos caballitos blancos.
Serías perfecta si tu corazón no fuera de piedra.


QUÉ HACES AQUÍ?

¿Qué haces aquí?
y por qué tienes ese frasquito en la mano?
-Es que he venido por un poco de tu saliva
para curarme una herida
que ayer -por estar mirándote-
me hice cuando jugaba béisbol.

LILIANA

-Liliana, me contaron
que prefieres salir con López
porque él es un niño muy rico,
propietario de muchas cosas.
Para que lo sepas,
yo también soy muy rico;
tan rico, que una vez fui dueño
de quince caballos de carreras.

-Mateo, al verte es increíble pensar
que alguna vez fuiste dueño
de quince caballos.
Dime...¿todos ellos corrieron
en el hipódromo de la capital?

-No, Liliana.
Ellos jamás corrieron en el hipódromo.
Lo hacían cerca de Isla Grande,
en el golfo de Morrosquillo
Mis quince caballos eran de mar.


¿Me haces un favor? —¿Me haces un favor? —¿Qué clase de favor? —¿Quieres tenerme mis avioncitos durante todo el recreo? —¿Durante todo el recreo? —Sí, es que tú eres mi c i e l o .

El día de tu santo

El día de tu santo
te hicieron regalos muy
v a l i o s o s :
un perfume extranjero,
una sortija,
un lapicero de oro,
unos patines,
unos tenis Nike y
una bicicleta.
Yo solamente te pude traer,
en una caja antigua
de color rapé,
un montón de semillas
de naranjo,
de pino, de cedro,
de araucaria,
de bellísima, de caobo y
de amarillo.
Esas semillas son pacientes
y esperan su lugar y
su tiempo.
Yo no tenía dinero para
comprarte algo lujoso.
Yo simplemente quise
regalarte un bosque

Ayer en la clase de física

Ayer en la clase de física casi grito EUREKA, al serme revelado todo lo que tiene que ver con la teoría de los vasos comunicantes. Fue en el momento en que, oculta a toda mirada, mi mano estrechó la tuya l a r g a m e n t e .


Por ti

Por ti,
me he convertido en
d e l i n c u e n t e ,
en un ratero,
en un amigo de lo ajeno
que será perseguido
por todos,
incluyendo al policía
de la esquina,
al profesor de moral
y al prefecto de disciplina.
Por ti,
ayer en la tarde,
me convertí en un ladrón
de flores.


Usted que es una persona adulta

martes, 4 de marzo de 2008

Somari - Gustavo Pereira

Ilustración: Carpani

Somari
Aunque los huesos duelan se debe andar
aunque el alma se parta
debemos recoger los pedazos
que sean estos trozos sanguinolentos
los que hablen por nosotros

Somari

Mientras haya amos
no habrá poesía

Somari

El talento
como la raíz
hay que mantenerlo oculto

Somari de la mano del Pobre

La mano del pobre
es más explícita que todos los discursos.

Somari del salvaje

El sol no sale sólo para mí
Ni los pájaros cantan sólo para mí
Ni los árboles y el mar existen sólo para mí

Pero en el rayo de sol que me toca
desato esta cuerda
y dejo a la vida florecer

Somari del extraño

Si alguien pregunta
porque me oculto
Di
"no es nada
padece de sombra"

Somari del extraviado

Deseaba sabiduría sin huir de los hombres
pero a cada paso se vencía
Deseaba el fulgor del amor
pero halló callejones endiablados
y una que otra viscera marchita

En cambio ahora cuando nada desea
O por mejor decir
Ahora que desea ser ese eterno idiota
todo se facilita.

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